Angel caĆdo
Después de años y años sin disfrazarme en Carnaval, este año mi Señor me ordenó hacerlo. Era complicado decidirse en que convertirme esa noche pero, ¿que mejor que sacar lo que hay dentro de mi?
Si, ese fue mi disfraz, el ángel caído. (La imagen adjunta no soy yo, pero el atuendo era muy similar. En cuanto disponga de la foto la cambio).
Así que bien entrada la noche salimos, un vampiro y el ángel negro de casa hacia el Rosas, un buen lugar donde pasar la velada.Cuando llegamos había bastante gente ya (más de lo que es habitual). Ya había llegado un Amo que conocimos la última vez que fuimos, en esta ocasión se había traído un gato pero de cintas de piel anchas (no recuerdo el nombre). Estuvimos tomando unas copas, cada vez hacía más calor en el local y había ido llegando más gente.
Al rato llego un sumiso que conocí hacía mucho tiempo ya, quien a los minutos empezó a servir a una Ama en el piso de arriba.Mi Amo me ordenó sacar parte de la ropa que llevaba, quedándome con un fino mono de rejilla negra. Luego me indicó que subiera a la planta de arriba. Era un ambienta confortable, agradable, ...allí estaba aquel conocido lamiendo las botas de las Amas como le indicaban....
Poco me duró aquella grata visión, ya que me pusieron apoyada con las manos en la pared, culo en pompa, y mi Señor empezó a azotar mi trasero con la herramienta que antes he descrito. Los primeros golpes me gustaron, el tacto de la piel del gato al chocar contra la mía era agradable. Luego, cedió el gato a su dueño, quien me propinó unos cuantos y acertados golpes. Mi Señor, siguió otra tanda, esta vez cada golpe retumbaba en mi ser, pero a pesar del dolor que sentía con cada chasquido me tragué los gritos. había unos cuantos espectadores y quería demostrar lo buena sumisa que soy (Teniendo en cuenta que era día de descanso, acabé recibiendo :)
Era tarde ya, me hizo ir a vestirme. Subí para despedirme de los allí presentes y presenciar como aquel sumiso estaba siendo bien castigado esta vez por dos Amas en la mazmorra.
Y, ¿sabéis qué? Despertaron mi lado switch con ganas de ofrecer una buena sesión a algún dulce perrito, siempre con el consentimiento de mi Señor, está de más decirlo.
Así que..., ¡cuidado! la fusta está a punto de empezar a chasquear.